Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como amor

2019: 9 logros y todo lo que salió mal

Una vuelta al Sol nos pone con buenos sentimientos, con ánimos esperanzadores y solo la ilusión de usar  la nueva agenda puede emborracharnos de felicidad. Los hay cínicos, que se burlan de los primeros, que tanta alegría para nada, que mucho blablablá. Yo soy de las que me gustan los procesos, terminar etapas y seguir echando camino. Quizá soy más escéptica en estos últimos tiempos y más bien por eso hago este recuento de las cosas buenas, y no tan buenas, que ocurrieron en esta vuelta al sol. 1) Los sueños sí se hacen realidad: Unicef Entre abril y julio trabajamos con Clan Company con una campaña de Unicef. El reto era socializar los datos del informe de la niñez 2019 y desarrollar cinco videos animados de un minuto. Nos pasó de todo en este proceso, pero al final, el resultado nos complació. Una cosa divertida que ocurrió es que luego de algunas vueltas, además de trabajar concepto con Vanessa Larios y guion, pues quedé seleccionada como la voz de la niña del futuro. ¡Disfr...

Irse y volver

Empecé a irme cuando un día le dije a mi papá que quería estudiar noséqué y que iba a ser en el extranjero. No me fui. Él respiró con alivio. Me fui varias veces a visitar gente a otros sitios porque tenía una necesidad de estar allá, lejos. Me fui a Armenia, me fui a Cojutepeque, me fui Santa Ana, me fui a Chalatenango, me fui a Honduras, Guatemala... Perú. Siempre quería estar allá, haciendo todo lo que acá no se podía hacer. El visitante y el balcón.  Me fui también cuando entré a estudiar en esa universidad en la que hace más de veinte años los militares mataron a sus mentores, sus guías, sus sacerdotes. Y me fui bien lejos porque empecé a hallarme a mí misma, porque entendí, digo yo, muchas cosas. Había gente como yo, había una vida que jamás (ni ahora) quise que se acabara. Cuando me fui esa vez había muchos conmigo. Y siguen ahí porque irse para ellos también era necesario. Teníamos que crecer, dijeron nuestros maestros. Nosotros les creímos. Años más tarde cada qui...

¡Tiren de la cortina! ¡Viene la fantasía!

Entra la luz matinal a través de las ventanas de casa. Un niño de cabello negro me pregunta qué cuántos años tengo. Recuerdo que le dije que 4. Ese mismo niño y yo estamos en la habitación de mamá y papá y en la ventana entra de nuevo ese sol que tira pelotitas diminutas. Los dos pensábamos que eran animalitos, que era el sol que nos caía encima de a poco. Es polvo, dijo mi abuela. ¡Pero qué lindo es el polvo, mama Cata! ¡Cómo se arremolina! Mire, mire... y se alborotaba todo en ese diminuto rayo que caía en el colchón. Es que mi cuarto es muy oscuro, le dije un día a mamá. Entonces se me ocurrió que si ponía un espejo allá donde caía en la tarde entonces rebotaría para mi cuarto y lo llenaría de claridad. Porque nunca podía hallar los calcetines. El niño de pelo negro es mi hermano y ahora está lejos. Con él nos subíamos al techo, a mirar el volcán, porque desde ahí podíamos verlo todo, completito. Cuando llegaba la zafra y caía el tile decíamos que eran fantasmas negros y luchába...

¡Estas son mis viejas!

Lore (arte: Mateo Juárez, 6 años) La mami por ser la mami; la Cata y la sopa de res, la niñaManda, sus gritos y la tienda, la ñaOli con su niño tierno, la ñaMary y su gato que adoptamos, la ñaEstelita y sus tortillas pa´el almuerzo, la Catalita otra vez con su sangre agria y sus cuentos grotescos, la mamaGiña y su encanto de ser alcahueta, la tía Yoly, la tía Sandra, la Sonia, la Fátima y su hermana. La Ale Montenegro y su puta discriminación porque yo era morenita, la Gaby y sus ojos verdes, la Memo y sus maquetas, la Yami y sus revistas en inglés, la Sofi y su vocecita ronca, la Patty y sus infinitas palabras alegres. La Julita, la Emi y su risa fácil... La Conni con sus gritos y chabacanerías. La Chiyo y la Alba, que me llevaron a sus casas y me dieron de comer. La señora que me contestaba cuando le llamaba a mi papi, la Ivonne y su bici que jamás fue a traer a mi casa, las oficinistas que me llevaron de paseo.La señoras de la peluquería de mi mamá que nunca creyeron que yo ...