jueves, 7 de marzo de 2013

¡Estas son mis viejas!

Lore (arte: Mateo Juárez, 6 años)
La mami por ser la mami; la Cata y la sopa de res, la niñaManda, sus gritos y la tienda, la ñaOli con su niño tierno, la ñaMary y su gato que adoptamos, la ñaEstelita y sus tortillas pa´el almuerzo, la Catalita otra vez con su sangre agria y sus cuentos grotescos, la mamaGiña y su encanto de ser alcahueta, la tía Yoly, la tía Sandra, la Sonia, la Fátima y su hermana.

La Ale Montenegro y su puta discriminación porque yo era morenita, la Gaby y sus ojos verdes, la Memo y sus maquetas, la Yami y sus revistas en inglés, la Sofi y su vocecita ronca, la Patty y sus infinitas palabras alegres. La Julita, la Emi y su risa fácil... La Conni con sus gritos y chabacanerías. La Chiyo y la Alba, que me llevaron a sus casas y me dieron de comer.

La señora que me contestaba cuando le llamaba a mi papi, la Ivonne y su bici que jamás fue a traer a mi casa, las oficinistas que me llevaron de paseo.La señoras de la peluquería de mi mamá que nunca creyeron que yo iba a ser universitaria. La viejas feas que me trataron mal. La niña Estelita, la niña Nilda, la ña Juanita y todas las maitras enruladas del salón.

La  hermosa niña Rosita y sus ganas inacabables de jugar tripa chuca conmigo y llevarme a comer sorbete allá por Simán centro. La Velli, sus quince años y su panza. Mi querida Ruth, que me enseñó a amar la soltería. La Maries, mi amada Maries y su manera de entenderme, la Loy... la Lou, la Clau, la Sami, la Joy. La Tania Andrés y su canto largo.

Las ilustrísimas, amadísimas y admiradísimas Ana Ruth y Dinora, mi querida Meche y su griterío, la Chayo Ríos. Estas viejas de las que jamás me libraré porque las amo: la Mar, la Clau, la Illy, la Kacho y la Linda. La Jen V, la Jorgelina, la Carmencita y la La Eunice también.

La Margarita, por componerme la vida, darme un trabajo y hacerme reír. La Amparo y la Ivón (y esa loca admiración mía de ser como ellas porque son lo máximo). La Olguita y su espléndida tesis (que ya casi me pongo a leer).

 La Anna, mi amada Anna (ese amor a primera vista), que me presentó al hombre de mi vida... La Marce y sus mostritos... La Iv, que me entendió tan bien, y la Virgi del cole, que me dio sin querer esta vida que ahora gozo. La Xochitl y nuestra manera tan sutil de ser cachondas.

La Yaz, mi querida bruja, que me leyó la vida; la María del Mar, con quien nos profesamos un amor profundo. Su hermana, vecina y las calles de Lima y Costa Rica. Mi Sofía Vindas, y esa otra vida juntas.

La Marielba, mi hermana de colochos, la Virgi, que vive conmigo y me explica el mundo. La casera y su manera cursi de tratarme bien a punta de chocolates. La señora del pan, del mercado...

Y todas las demás viejas lindas que se me van de la cabecita: gracias, maitras, infinitas gracias.

PD: Eso, y celebrar porque puesí, somos mujeres, no solo vaginas, no solo mano de obra, no solo mamás... Y usté ya se sabe lo demás que más de alguna ya publicó.