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Mostrando las entradas etiquetadas como fantasía

Cartas de desencanto del sabio niño

Escribe inflexible y claro sobre lo que duele Ernest Hemingway Hoy vi de nuevo sus ojos llorosos. Vi cómo gritaba. Vi cómo maldecía tu aparición. Y lo sé, sé que no sentía esa amargura que reflejaba su ceño fruncido y su naricita enrojecida por las lágrimas. Sé que sus palabras de furia eran momentáneas y sé que en su corazón la bondad y la belleza son su fuente inagotable. Lo que no puedo olvidar fue cómo rodaban sus lágrimas y le mojaban la capa de superhéroe que una vez más le desgarraste. ¿Por qué luchar contra la fantasía? ¿Qué necesidad hay de cortarle sus alas? Tus quejidos y amargura lo envolvieron esa tarde. ¿Qué del encanto de las fantasías? Una vez más tus palabras crueles y sin explicación cayeron como una nube cargada con plomo y asfixiaron a los que ahí había. La bruma que soltaste se llevó las risas que ese día ese niño había sembrado. ¿Por qué? ¿Cuánto del desencanto se queda para siempre? ¿Cuánto de las palabras sombrías y las reglas sin razón se a...

¡Tiren de la cortina! ¡Viene la fantasía!

Entra la luz matinal a través de las ventanas de casa. Un niño de cabello negro me pregunta qué cuántos años tengo. Recuerdo que le dije que 4. Ese mismo niño y yo estamos en la habitación de mamá y papá y en la ventana entra de nuevo ese sol que tira pelotitas diminutas. Los dos pensábamos que eran animalitos, que era el sol que nos caía encima de a poco. Es polvo, dijo mi abuela. ¡Pero qué lindo es el polvo, mama Cata! ¡Cómo se arremolina! Mire, mire... y se alborotaba todo en ese diminuto rayo que caía en el colchón. Es que mi cuarto es muy oscuro, le dije un día a mamá. Entonces se me ocurrió que si ponía un espejo allá donde caía en la tarde entonces rebotaría para mi cuarto y lo llenaría de claridad. Porque nunca podía hallar los calcetines. El niño de pelo negro es mi hermano y ahora está lejos. Con él nos subíamos al techo, a mirar el volcán, porque desde ahí podíamos verlo todo, completito. Cuando llegaba la zafra y caía el tile decíamos que eran fantasmas negros y luchába...