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Mostrando las entradas etiquetadas como muerte

La rabia de los estudiantes

Ayer en mi país mataron a un gran maestro. Impartía Diseño, Historia del Arte, Semiótica de la Imagen y otras maravillas más. Mi corazón se unió a él cuando tuve la maravillosa suerte de que fuera mi tutor en el seguimiento académico. Cada tanto nos reuníamos y hablábamos de mis promedios... Y el arte y el cine... y que si escribíamos...Y así... Una maravilla de ser humano. Su nombre era José Manuel González. Ayer vi en las redes sociales los comentarios. Que siempre será el hijo meritísimo hijo de Izalco, que lamentaban... y empecé a temblar. Cuando mi amiga Margarita me escribió desde México... pensé: No, entonces es cierto... En una larga llamada telefónica lloramos, lloramos y lloramos. Como muchos... como tantos. Hoy este país perdió amor. Perdió muchísimo... Y todos los días pierde tanto... Leí sobre la carta de la chica que escribió porque mataron a su amigo, padre de una nena de 7 años, y que solo salió por pupusas... Y a otros amigos los asaltaron, pero están bien...  ...

Ellas, las que escriben

Acaba de morir Nadine Gordimer. Acaba de morir Ana María Matute. Toni Morrison tiene ya 86 años. Pronto se irá... y voy a tener que soportarlo. Voy a tener que llorar quedito primero... y luego, mientras mi hombre me dice "lo siento", voy a escribir sobre lo vitales que fueron... No, entonces me corregiré y voy a decirme que soy estúpida y descuidada porque el pretérito es algo bien cruel. Entonces, mientras las gotas de la lluvia caen en el techo pensaré en que "era" no es la palabra apropiada. Diré "son" y me prometeré como quien hace un contrato infantil que siempre será en presente, que por mis venas corren sus palabras, que quisiera que sus fantasmas me azotaran la tristeza. En un chasquido volveré al aula B-24 y Aníbal Meza me volverá a asignar Diario de una buena vecina , y entonces le repetiré que lo he odiado, que es maravilloso, pero que odiaré siempre internarme en ese mundo grotesco... y diré diez años después que esas imágenes que yo creé ...

Estoy entregada a un libro

Estoy entregada a un libro. Un libro que duele leer. Entregada a un libro estoy y este día y esta noche nada ni nadie podrá perturbarme. Escucho voces de gentes estúpidas. Entre el barullo hay poca luminosidad. La cotidianidad recupera el valor que tiene: el absurdo. Veo con nuevos ojos las torpezas propias, la estupidez que cometí y no me inmuto. Me inmuto lo suficiente para sanar los errores. Sin embargo, este día estoy entregada a un libro que estaba esperándome. Es un libro triste y desolador. Es terrible estar sentada en la orilla de la acera y morderse la boca para no llorar. Las gentes pasan y miran que leo. Es una novela, contesto y no digo más. Porque no quiero explicar esto tan íntimo que es leer sobre el dolor ajeno que es mío también. Lo he convertido en mío y nuestro, aquellos que nos deslizamos por las páginas, y coincidimos: esto es tremendo. Hoy estoy entregada un libro que me hace pensar en la muerte, el dolor y la angustia. No estoy pensando en la cotidianidad abs...

Memoria

Tuvo que faltar mi viejo para que yo entendiera qué era la memoria. Aunque no siempre fui inconsciente, tan solo fue que no se me ocurrió nunca que él se me fuera tan pronto. No pude maniobrar, no puede grabar ni eternizar mi legado. Tengo miedo del olvidarlo, me aterroriza la idea de que cuando yo tenga la misma edad de él no lo recuerde como lo viví. Y sé que la memoria tiene sus vueltas, pero quiero recordarlo fresco, mío, como cuando en segundo grado me enseñó eso de "A mi criterio, pienso que..." Sí, me da miedo el olvido. Por eso estoy aquí, con mi libreta lista, con cuando artefacto sortee la muerte y vuelva eterna la vida.