Hoy echaré veneno. Ayer llamé a mi hermano para saludarlo y me dijo que algo había pasado en la casa. Me preocupé un poco, pero me dijo que mamá me contaría. Ayer, día de las madres. Hoy llegué a casa para almorzar con mi vieja, encontré a todas sus amigas ahí y no tuve más remedio que comprar un pastel comunal para que todas picaran. ¡Felices las doñas! Pero cuando la mayoría desapareció, mi madre y la niña Rosita (amiga eterna de la familia) me contaron que se habían metido a robar a la casa. -Dejaron todo tirado... -Buscaban dinero y joyas... -Se llevaron las dos computadoras... -Y el bolsón del niño... (¿El de chucho?, pregunté) -Mateo lloraba por su computadora... su bolsón -Se metieron por el techo... -Levantaron el techo... -Dejaron una gran cagada ahí en el tendedero... -Menos mal no mataron al chucho... -Yo, hija, no he podido dormir... Contra toda racionalidad, diré lo que me hierve por dentro: este país es una mierda. Una mierda bien hecha a pulso. Porque vaya...
Hay multitud de interpretaciones como intérpretes tiene el mundo. El gran intérprete no existe. Ahí van mis distracciones.