miércoles, 31 de julio de 2013

Sesión musical (o el daño que le hacen a uno los viejos)

Mi padre volvió conmigo esta noche. Lo que hice, y no sé si recomendarlo, es hacer una breve investigación de los gustos musicales de mi viejo. Ya sé que esto es narcisista, pero qué más da, el formato lo permite y es una manera de sacar los demonios. Pasé por varias etapas: nostalgia, amor, admiración, interrogación, sorpresa, duda... risa, me reí bastante, y asombro. Busqué esas cosas raras en español... asústese.

La búsqueda la hice de oído porque yo no tenía ni la más mínima idea de cómo se llamaban esas gentes que llenaron mi vida y mi sala con sus voces. Mi papá cantaba y yo, sin saber que mi cerebro copiaba todo, debo confesar que conozco, reconozco y hasta puedo cantar las canciones de la siguiente lista. Chille conmigo, que va para nostalgia y extrañas diversiones. (Mire, uno siente devoción por los padres si son una maravilla, como el que yo tuve, pero también fueron presas de su contexto. Cof, cof.)

Miguel Gallardo: ni idea. Me acabo de enterar que murió en 2005 y que tenía buen ver. Tengo ganas de ti. ¿Tengo ganas de ti? Qué clase de título es ese. ¿Que se sienta mujer solo con él? ¿Qué me hizo ese viejoooo!



 Nayla: Versiona por mucha gente como Sandro y Bronco, creo que la escribió Rodolfo Aicardi. La canción dice que se la lleva al río... ¡pero tenía marido! Yo no sé, pero cómo que no sabía que tenía marido. En fin.



Leo Dan: De ese sí me acuerdo y dicen que "De Choto" lo traía seguido a San Miguel. Hubo una época en la que escondí los discos. Lo siento, papá, era mi adolescencia estúpida y usted que no nos daba agua con Leo. La del Caminito sí me gustaba.


Los terrícolas. Ni idea, los acabo de conocer, pero créame, mi cerebro reconoce cada compás, cada tonada. Ah, esta memoria que hace lo que se le antoja. Escuche la intro, es fenomenal. Es teatral... con voces sensuales.
-Llevas mucho tiempo esperándome?
-Un poco... pero sabes, mi amor, yo te quiero mucho (jojojojojo)



 Los ángeles negros: todavía andan ahí, revoloteando, y si quiere contratarlos búsquelos aquí. Mire nomás el concepto del video, subidos todos en el cacharro.



Y por último esta colección. No diré mucho, quizá ahora más que nunca entiendo que mi viejo fue un enamorado tórrido. Que amaba regalar flores y así...





Moraleja: revivir está bien. Yo esta noche me divertí porque entre canción y canción recordé. Yo la muerte la entiendo como una llamada constante. Yo no me voy a callar jamás que aún tengo un agujero enorme en mi vida porque yo nunca quise que mi viejo se fuera. Y sé que todos los que cargamos con ausencias nos toca de cierto modo rellenar esos momentos de bajón con este tipo de tonterías. Hacerlo está bien, sana el alma y de pronto una se entera de cosas que no sabía (y recuerda cosas que quería olvidar jaja).