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Mostrando las entradas etiquetadas como comunidad

El diario negro

Desde hace días tengo algo con esto atravesado. Tengo un dolor terrible y para sacármelo, lo cuento. Viajaba un día con una persona muy cercana a mí (y el gran dolor que me causa es precisamente lo tan cercanos que somos). Íbamos hacia uno de estos viajes llenos de gente en el carro e íbamos con su hijo. De manera casual le decía esos comentarios “cariñosos”. Cosas como “Hey, gordo, pasame tal cosa”, “Ay, pero qué atarantado sos”. Cosas como esas que decimos cuando los niños se equivocan porque, casi siempre, les dimos mal las indicaciones o las decimos con mucha prisa. Cuando llegamos al otro sitio con otra familia donde compartimos un pastel, charla y café, uno de los niños de la casa que visitábamos tiene un problema con un pie. Nació con malformación. O sea, el niño patojea al caminar y correr. Fue cuando ese niño venía corriendo que esta persona tan cercana a mí dijo en modo jocoso: “¡Ehhh!, ahí viene el patojo”. Lo dijo alegre, lo dijo, y eso lo sé, “sin querer” hacer daño....

La comunidad

Arte de Sonia Lazo (disponible y en venta en: https://www.behance.net/sonialalazo) El frufrú de las faltas apaletonadas resonaba en aquel pasillo que más bien era una gruta. Éramos todas nosotras, las niñas, las chicas... nunca las mujeres. Por aquel entonces llevábamos zapatos negros de tira, chatos del frente. Éramos una comunidad... o no. No, más bien éramos grupúsculos o quizá tribus. Sí, eso, tribus que quieren matarse unas a otras. ¿Por qué nos peleamos las mujeres? ¿Por el macho? Hace veinte años nos peleábamos por Christian o por Douglas o por Luis "Mandarina". Éramos el plato de botanas de estos muchachos engreídos. Éramos pasabocas... Éramos... Hace tanto las tetitas eran un asomo. Eran limoncitos que nunca nos gustó mostrar. ¿O sí? Nuestras nalgas eran eso extraño que a los albañiles de la esquina les gustaba mirar, a los cobradores de los buses tocar y a los amigos de nuestros hermanos pellizcar. Ellos, los chicos, nos gritaban cosas. Les decían a nuestr...