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Mostrando entradas de julio, 2011

El esfuerzo (según ellos)

La chica volvió con las manos vacías. Con su cabello lacio, negro y peinado a raya lateral ladeó la cabeza y me dijo que no había hallado nada en la biblioteca. La miré con no sé qué incredulidad y osadía (porque ella era infinitamente más alta que yo) y le dije que era ¡Imposible! que volviera sin algo. Vaya, yo sé que no es la biblioteca del Congreso, ni de España, Inglaterra... ¡Pero algo hay! 
Es que no hallé nada, me volvió a decir entre jadeos de cansancio por haber atravesado un campo terroso bajo el sol mañanero y, de ribete, tropical.
Es que no puede entrar sin libros, le repetí. Entonces, ella, vencida, dijo que volvería. Que si cambiaba de tema (para escribir). Pues claro, le contesté. Sea práctica. Arrastró lo que quedaba de ella, bajó dos pisos, atravesó el parqueo, las gradas, otro pasillo... 


Sí, escribir también es cansado y eso lo comprobó la chica porque volvió con tres enormes libros que seguramente pesaban... no sé, como tres ladrillos de barro rojo, o dos ladrillos s…

Delirios y confesiones (ajá, más)

Yo sé que el título del blog es medio pretencioso. Sí, ya sé que la gente lo mira y dice: "Bueno, y esta de dónde sacó esto... o ¿de cuál fuma?" El nombre no me lo saqué de la manga, eso lo vi en una clase que se llamaba Semiótica de la Cultura. Esa materia era algo así como la antesala al nirvana. Entender sobre lo que se supone que uno entendía y los significados y blablablá. Una maravilla total.

A mí, honestamente, lo que más me gustaba de esa clase era la sensación de autodescubrimiento permanente. En particular una teoría que fue para mí abrumante y sí, excitante. Porque una también se puede excitar con teorías, no crean que somos tan mundanas que solo nos alimentamos de cuerpos... en movimiento. En fin, lo de la semiosis infinita de Charles Pierce se resume en la leyendita del blog: hay interpretaciones como intérpretes tiene el mundo. Lo que pretendía, o pretendo, depende de mi ánimo, es juntar las distracciones que tengo sobre el mundo, lo que me molesta, lo que odio…