Por hoy no voy a esconderme detrás de una imagen. Basta ya de artificios. Dejaré de lado las metáforas elaboradas, da igual porque no tenés la menor idea de qué canción hablo. A vos no te importa que me gusten los cuentos, te es indiferente que Serrat me ponga triste y contenta a la vez. Vos de mí no sabés nada. Y eso es porque no hablás conmigo. Estoy furiosa. Triste también. ¿Por qué tanta ausencia? ¿Por qué olvidamos tan pronto? A ustedes nunca les veo el rostro: ¿de qué se esconden? Aquí y ahora, eso es lo que quiero. ¿Es tan difícil que salgás de tu vida cotidiana y te tomés un café conmigo? ¿Qué te hice yo para que te quedés en el encierro? Estamos lejos, muy lejos, de conocernos. Extraño el sonido de las risas, extraño mirar a todos lados y ver si allá lejos vislumbro tu rostro. ¿Por qué jamás puedo dejar de ser como aquel zorro del Principito que le brinca el corazón de emoción si prometés que aparecerás a tal hora? Te quiero aquí y ahora. La vida es aquí y ahor...
Hay multitud de interpretaciones como intérpretes tiene el mundo. El gran intérprete no existe. Ahí van mis distracciones.