Ya mucha charlatanería hay por ahí y a veces es preferible callar. La época dorada y hermosa del blog ya fue. Kaput. Somos una especie que debería desaparecer. Quizá la cola de un pescado que se halla en el Himalaya. Fo-si-li-za-dos. Ya mucho se dice, ya mucho blablablá. Lo cierto es que estamos hasta el copete: es intoxicación informativa. Esto es nada más que narcisismo. Como los columnistas. Gente que cree que tiene algo interesante que decir, o que creen que sus historias son particularmente excepcionales porque su punto de vista es tan novedoso que va a cambiarnos la vida. Nada. Todo es caer en falso. Somos en definitiva productos de la inmediatez. Queremos que los blogueros (y también Youtubers) nos digan cosas, que nos procesen la vida, que nos transmitan su sabiduría. Queremos... Hablamos, no paramos, hablamos... NO-PA-RA-MOS. Estaba leyendo los comentarios a un video de una psicóloga. La chica de gafas supermaquillada que explica obviedades. Eso decían los de los co...
Hay multitud de interpretaciones como intérpretes tiene el mundo. El gran intérprete no existe. Ahí van mis distracciones.