miércoles, 18 de agosto de 2010

Aquí corrió...

En mi país tenemos un dicho que reza así: Es mejor decir aquí corrió que aquí murió. Han de saber, amigos, que mi patria es violenta, mucho con demasiado como dicen las gentes. Pero el dicho, en mi opinión, no tiene nada que ver con la muerte en sí misma.

"Aquí corrió..." solemos usarlo para defender nuestra aparente cobardía. Aparente, sí, sí, sí, muy aparente. Digo eso porque no siempre cuando uno huye es por temor. Digamos que echar mano de la prudencia no está mal, nada mal.
Estaba con mi amiga Anna el otro día en un café y le digo: vos seguís instintos, ¿verdad? (y asintió victoriosa) Yo también, le dije. Y así fue como decidimos replegarnos y buscar en otro lado porque no siempre las buenas sonrisas son las que nos convienen.

Yo los invito a que si de casualidad tal fulano o fulana les da de ese miedito raro, o desconfianza, o está medio inseguro... ¡huyan! O si tal proyecto no va, no camina, ¡que se mude! Errantes seremos.

Aquí corrimos porque es mejor caminar y hacer nuevo rumbo que quedarse y morir en un intento ya de por sí fallido.

Así como dice nuestro ya ¡oh, sabio Gustavo Cerati!: ¡De qué desastre me salvé!

2 comentarios:

elsum dijo...

De plano que hoy es dificil saber quien puede bajarte las cosas...
Y chis, correr y contarlo no es cobardís, es ser 'abuzado'!

Viktor Viktorovich dijo...

¡Sabias palabras, Augustísima! Mejor que nos digan "cobardes" que "occisos" y, encima, pasar a ser parte de las estadísticas... Tu pragmatismo es incuestionable, como siempre.

¡Muchos saludos a tu persona, allegados y "mundillo circense", jejeje!

Siempre con primores,

Viktor Viktorovich